“Los militares ofrecieron Papel Prensa a Clarín”
“Los militares ofrecieron Papel Prensa a Clarín”

Año 4.Miradas al Sur Edición número 168. Domingo 07 de agosto de 2011
Por Daniel Cecchini y Miguel Russo
politica@miradasalsur.com
Pruebas materiales
En Pecado original. Clarín, los Kirchner y la lucha por el poder, la periodista Graciela Mochkofsky no sólo confirma que Papel Prensa fue ofrecida por la dictadura a los propietarios de Clarín, La Nación y La Razón en 1976 sino que revela la existencia de nuevas pruebas materiales sobre cómo se realizó esa operación. La periodista conserva cintas grabadas de dos entrevistas con el secretario general de la Presidencia de Videla, general Rogelio Villarreal –en 1998 y en 2002–, y de una con el ex director de La Razón, Patricio Peralta Ramos, también en 2002.
“Magnetto gestionó ante Videla dos chicos para Ernestina Herrera”
Declaraciones de José Pirillo, ex dueño de La Razón, en una asamblea de Papel Prensa.
La verdad, según Clarín
En un plazo no mayor a quince días, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación presentará una nueva querella –basada en el informe Papel Prensa-La Verdad– en la causa que investiga si la transferencia de acciones de la empresa del Grupo Graiver a los diarios Clarín , La Nación y La Razón fue realizada mediante la comisión de delitos de lesa humanidad.
El difícil horizonte judicial de Magnetto
Las próximas semanas pueden ser decisivas para el futuro de Héctor Magnetto. El hombre fuerte del Grupo Clarín no sólo enfrenta una sorda lucha por el poder dentro del holding –sobre la cual informó Miradas al Sur el último domingo–, sino que avizora el posible desencadenamiento de dos investigaciones judiciales que podrían llevar a su procesamiento por la presunta comisión de delitos de lesa humanidad durante la última dictadura cívico-militar.
Diez años y el ADN sin hacer
El 30 de abril de 2001, la abogada Alcira Ríos entró a la sede del Juzgado Federal Nº 1 de San Isidro, a cargo de Roberto Marquevich. Debajo del brazo llevaba una denuncia con la firma de Estela Barnes de Carlotto, presidenta de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo. En el escrito se solicitaba el inicio de una investigación judicial sobre la filiación de los hijos adoptivos de la directora de Clarín, Ernestina Herrera de Noble.
Bajo tortura
El relato de Lidia Papaleo de Graiver frente a la asamblea de accionistas de Papel Prensa no deja dudas sobre la complicidad de civiles y militares para apropiarse de la empresa.
En su reciente libro, la autora revela la existencia de dos cintas con entrevistas donde el entonces secretario del dictador Videla, Rogelio Villarreal, y Patricio Peralta Ramos, de La Razón, relatan cómo fue la operación para quedarse con la empresa del Grupo Graiver.
Graciela Mochkofsky no está trabajando en ninguna redacción. Se crió en
una, la de Página 12. La última la dejó en 2003, era la del diario La
Nación. Desde entonces se dedica a dar clases, talleres y armar una web
site, la revista digital www.elpuercoespin.com.ar, con el periodista
Gabriel Pasquini, su marido, y un grupo de amigos. Con la página quiere
hacer lo mismo que trata de hacer con sus libros, recuperar un
periodismo de hechos, de sucesos, con interpretación pero sin opinión.
Dice: "Periodismo que no deba funcionar en un escenario polarizado, que
confíe en que los lectores desarrollen su opinión al respecto". Y eso
ocurre en su último libro, Pecado original. Clarín, los Kirchner y la
lucha por el poder.
-Horacio Verbitsky publicó una nota sobre su libro el domingo pasado. ¿Estuvo arreglada de antemano con usted?
-No sabía nada de nada. Me enteré el domingo al leerla.
-A ver: al mencionar las cintas con su entrevista con el secretario
general de presidencia de Videla, José Rogelio Villarreal, dice
textualmente "Que estos datos fundamentales consten en tres notas al pie
de las páginas 73 a 75 inducen a preguntarse si la autora no advirtió
su importancia o si se trata de una técnica de suma originalidad para la
presentación de su material". Es decir, Devoto o la gloria…
-Es interesante. Con la primera hipótesis podría pensarse que soy tonta;
con la segunda, que tengo un modo extraordinario de pensar algo. Pero
hay algo muy agudo de su parte: que yo quiero hablar de un tema de fondo
y no me interesa darle preponderancia a esas primicias.
-¿Por qué lo haría?
-Porque esas primicias pueden ser centrales en el debate actual de la
Argentina pero no para el tema de fondo: la relación de Claríncon el
poder a través de la democracia.
-Pero no se le escapa que los datos que está tirando, Papel Prensa y
adopción de Marcela y Felipe, tienen un impacto enorme en este momento.
Arranquemos por la primera…
-El tema Papel Prensa fue un debate que se dio en el principio de la
democracia y se volvió a dar ahora. A su vez, era un debate pendiente. Y
para contar esa historia tenía que empezar por ahí. Recordé que tenía
esas cintas de la investigación que hice para Timerman. El periodista
que quiso ser parte del poder. Cuando lo escribí, Papel Prensa me
pareció una historia tangencial a la de Jacobo Timerman porque era
importante reconstruir algunas cosas que tenían que ver con Graiver,
socio capitalista de La Opinión. Ahora que el tema volvió a ser parte de
la agenda pública, me acordé que yo había hablado con el general
Villarreal, secretario general de Videla. Y me acordé que él me había
dicho que había sido uno de los gestores de ese acuerdo. Y luego había
hablado con Patricio Peralta Ramos, que según él me contó y según
sostuvieron los dueños de Papel Prensa, que había acercado el tema de la
papelera de Graiver a Fapel en su momento. Pero las versiones que se
cuentan no son iguales a las que me habían contado.
-Según Villarreal lo que acerca Peralta Ramos es una propuesta de parte
de la dictadura; según Magnetto y Mitre, la propuesta venía del sector
privado…
-Exacto. Lo que prueban esas grabaciones de 1998 y 2002 es que la
versión de un acuerdo entre privados y que había sido llevado como
iniciativa de los Graiver a Patricio Peralta Ramos por intermedio de
Miguel de Anchorena, no coincide con lo que decían sus protagonistas
centrales.
-Cuando usted llega a Villarreal, ¿le plantea Papel Prensa o Timerman-Graiver?
-Papel Prensa fue un tema menor de la charla con Villarreal. Hablé con
otros miembros del gobierno militar de Videla, en general todos hababan
off the record y así lo consigné en las fuentes. Pero Villarreal hablaba
en on, quería ser citado. No ocultó nada. Yo fui a hablar sobre
Timerman y la relación del gobierno militar con él. Me importaba que me
diera la versión, desde la perspectiva de Videla, de la pelea interna
que causó en el gobierno militar el secuestro de Timerman. Pero hablando
de Timerman, hablamos de la relación de la dictadura con la prensa.
-Cuando habló de Claríny La Nación, ¿Villarreal hacía un simple relato o
manifestaba resentimiento por el papel jugado por esos medios durante
la dictadura?
-Sólo mencionó que hubo reuniones por Papel Prensa y que los
interlocutores eran Bartolomé Mitre por La Nación, Héctor Magnetto por
Clarín y Peralta Ramos por La Razón, que se reunieron con él en varias
oportunidades a hablar de los detalles, y que él les arregló una reunión
con Videla para cerrar el acuerdo.
-Con el testimonio de Peralta Ramos, ¿logró la confirmación de una segunda fuente sobre lo que había contado Villarreal?
-Peralta Ramos habló un poco más sobre Papel Prensa, pero lo que me
interesaba de él era el período en el cual Timerman fue nombrado
director de La Razón, cuando vuelve del exilio. Ese período que marca la
decadencia de La Razón y el desastre cuando se termina vendiendo a
Pirillo y cerrando. Peralta Ramos dijo que a Pirillo le interesaba
comprar La Razón en un momento en que ese diario estaba quebrado porque
lo que valía mucho eran las acciones de Papel Prensa que tenía la
empresa. Allí le pregunté cómo habían ocurrido las cosas. Y me confirmó
que la oferta de que quienes estaban al frente de Fapel se quedaran con
Papel Prensa fue una idea traída por el gobierno militar. Les habían
dicho "para qué siguen con Fapel si pueden tomar esto". Papel Prensa era
un proyecto avanzado, con créditos otorgados por el Banade, estaban
construyendo la planta contra el río San Pedro. Y estaba constituida la
sociedad con el Estado. Eso era lo que les vendían. Peralta Ramos
confirma también que no era cierto que los diarios se habían quedado con
la empresa sin pagar. Dijo que les habían pagado a Lidia Papaleo un
precio justo.
-¿Tuvo para su libro alguna relación con Magnetto?
-No puedo decirlo. Tuve muy buen acceso en general a todas las fuentes
que necesitaba para el libro. Hablé con gente muy importante de la
dirección de Clarín, pero me pidieron que los mantuviera en reserva. Lo
mismo ocurrió con gente del gobierno.
-Usted tenía las versiones de Villarreal y de Peralta Ramos confirmando
de dónde había venido la oferta por Papel Prensa, ¿la contrastó ahora
con sus fuentes en Claríny La Nación?
-Sí, hablé con mucha gente de Papel Prensa, sobre todo, un par de
personas que se dedicaron a reunir los documentos y hacer la
investigación para contestar al gobierno. Y me mandaron la
documentación. Ellos insisten en que fue un acuerdo entre privados, no
coinciden con los dos testimonios que tenía.
-Papel Prensa es una de las revelaciones. La otra es con relación a la adopción de Marcela y Felipe.
-El tema de la adopción de los hijos de la viuda de Noble y la causa
judicial ocupa buena parte del libro. De hecho, el comienzo cuenta cómo
Ernestina Herrera conoce a Roberto Noble, cuál es su relación, cómo
llegan a casarse, de qué modo hereda el diario desplazando a la hija de
Noble, Guadalupe, quedándose como la única dueña. Y cómo en el medio de
ese proceso adopta a estos dos chicos, en parte para resolver el
problema de la sucesión del diario. Es decir, como parte de una
estrategia. El tema de la adopción sigue luego a lo largo del libro como
un hilo sutil de todo el relato y estalla con la pelea Kirchner/Clarín.
En ese contexto, el libro terminaba con lo que iba a ser una
revelación: la confirmación por distintas fuentes que los perfiles
genéticos de Marcela y Felipe no coincidían con los que las familias
dejaron almacenados en el BNDG. Conseguí esta confirmación en abril,
cerré el manuscrito el 22 de mayo, el día que nació mi hijo.
-¿Y qué pasó?
-Yo sabía eso y sabía que Clarín lo sabía. Ellos, a su vez, sabían que
yo lo sabía, pero no habían hecho nada en el juicio. Parecía que la
causa iba a seguir el trámite de apelaciones. Cuatro días después de
cerrar el manuscrito fue la audiencia en Casación y unos días después
ordenaron que se hicieran los análisis compulsivos pero con unas
condiciones extrañas. Yo estaba haciendo las últimas correcciones del
libro y una fuente importante, cercana a Marcela y Felipe, me avisa que
no entregue el manuscrito porque va a pasar algo. "Si puede esperar,
espere", me dijeron. A los pocos días se produjo el hecho: los hijos de
la señora Noble se presentan y dicen que van a dar sangre en el Banco
sin condicionamientos. Agregué eso y mientras estábamos corrigiendo las
galeras, hace tres semanas, se filtra del Banco la información de que no
coincidían los perfiles de las familias que están buscando chicos
nacidos en 1976/1977. Ellos saben que no están ahí, pero nadie puede
confiar en el expediente de adopción, ya que hay muchos datos falsos ahí
y nadie puede asegurar que las fechas estén bien. De todos modos, la
señora de Noble y ellos saben que no nacieron después de 1976.
-Elisa Carrió dijo que defendió siempre la causa de los hijos adoptados por Ernestina porque sabe de quiénes son hijos...
-Sería bueno que lo dijera, si lo sabe, porque debe ser la única. Es
más, lo que cuento es que la propia Ernestina no sabe de quién son los
hijos y nunca lo supo. La tercera parte del libro comienza con una
conversación en la cual Héctor Magnetto cuenta que fue a hablar con
Ernestina cuando el tema se hizo público, hace ya varios años, para que
le contara, así diseñaban una estrategia. Y Ernestina le dijo que no
tenía la menor idea de dónde habían salido los chicos. Yo fui escéptica
con esta versión, pero luego, cuando reconstruí cómo se produjeron las
adopciones, comprendí que era una versión muy posible y, quizás, la
verdadera. Siete años después de enviudar, Ernestina acepta la propuesta
del grupo desarrollista que manejaba la línea de Clarín y buena parte
de su vida: adoptar para resolver el tema de la propiedad de Clarín y
algunos temas de su vida personal. Esto quedó a cargo del abogado de
Rogelio Frigerio, Bernardo Sofovich. Este Sofovich contaba en privado, a
su familia y a sus amigos, que Frigerio le había pedido a monseñor
Plaza que lo ayudara a conseguir unos chicos por la Iglesia. Y ella
nunca supo ni averiguó ni le contaron los detalles.
-Rogelio Frigerio, Bernardo Sofovich y monseñor Plaza están muertos. Si
las cosas ocurrieron así, habría presuntos delitos cometidos por
Frigerio, Sofovich y Plaza, pero de ninguna manera por Ernestina,
ignorante de todo esto. Investigando para este libro, ¿no se planteó
nunca la hipótesis como estrategia del Grupo Clarín de que si son hijos
de desaparecidos Ernestina no tuvo nada que ver?
-Hice la reconstrucción de los rumores de que estos chicos eran hijos de
desaparecidos desde el año 1984, cuando Guillermo Patricio Kelly empezó
a sugerirlo. En ese momento, Abuelas comenzaron a recibir las primeras
denuncias. No había muchos elementos pero se nombraba a monseñor Plaza y
se pedía investigación. En 1991/1992 siguen llegando denuncias. Estela
de Carlotto, en particular, no quiso durante mucho tiempo iniciar una
confrontación con Clarínpor ese tema porque creía que la relación con
los medios era importante para la causa de Abuelas. Eso terminó en un
conflicto interno en Abuelas. Muchas de ellas dijeron que no podía ser
que no investigaran por conveniencia. Y el tema, por alguna razón, había
vuelto a sonar fuerte. Y Carlotto, como lo contó en los últimos años,
decidió ir a hablar con la señora de Noble como hacen con todos los
civiles que adoptaron chicos en esa época. Ella y un par de Abuelas más,
pide la reunión. Ernestina no se las da, pero sí Magnetto. Hubo dos
reuniones con Magnetto donde, según el relato de Estela, les miente, les
dice que en los expedientes de los chicos figuran claramente quiénes
son los padres biológicos y se cancela esa puerta. Luego, cuando Abuelas
deciden presentar la denuncia ante Marquevich en el año 2001, hay un
intento de acercamiento con el abogado de la señora de Noble, en ese
momento Padilla Fox. Y hay, con Alcira Ríos como abogada de Abuelas, un
pedido de hacerse los análisis de acuerdo con las partes. Padilla Fox
vuelve con la respuesta afirmativa de Marcela y Felipe. Y en ese
momento, lo que ocurre es que interviene Clarín, Jorge Rendo aparece en
una reunión con Abuelas y la posibilidad de hacer algo acordado se
frustra. Las condiciones puestas por el Grupo eran de hacer los análisis
en un laboratorio privado o que se haga en el Cuerpo Médico Forense.
Estela en un principio decide pensarlo, pero Alcira Ríos, que era muy
intransigente, exige que los estudios se hicieran en el Banco. Y Abuelas
dice no. El diálogo se cortó entre las partes y viene lo que todos
sabemos: diez años en los que ellos hicieron todo lo posible para
condicionar la entrega de los análisis.
-¿Cómo llega Magnetto a manejar Clarín?
-El acuerdo de Clarín con el gobierno militar por Papel Prensa es el
primer acto de visión empresarial de Magnetto con el cual se gana la
confianza de Ernestina y puede desplazar a los desarrollistas. La
relación que plantea Magnetto tiene una lógica transaccional de la que
el diario espera obtener beneficios para su crecimiento económico (no
información, sino negocios) y que eso va in crescendo para armar el
multimedio. Lo que muestra es la mentalidad monopólica del Grupo. Creo
que de no haber conseguido Papel Prensa, hubiesen realizado las acciones
necesarias para tener un canal y una radio y convertirse en lo que se
convirtieron.


