


Lista para los palos - Pagina 12
“No vamos a permitir de ninguna manera que la Argentina sea bloqueada”, amenazó la ministra de Seguridad como respuesta a las protestas que anunció el gremio de Camioneros para la próxima semana si no avanza su paritaria.
El Gobierno eligió responder a la advertencia de Camioneros de hacer un paro ante una paritaria insatisfactoria con una amenaza de represión. Así lo dejó claro la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien advirtió que “por supuesto” usará la fuerza pública para impedir que los camiones se manifiesten sobre las rutas de acceso a la Capital Federal como lo hicieron anteayer. “No vamos a permitir de ninguna manera que la Argentina sea bloqueada”, puntualizó.





"Una medida nefasta" Imagen: Télam
"Una medida nefasta", así calificó Taty Almeida de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora la posibilidad de que el gobierno de Cambiemos modifique la Ley de Defensa Nacional para otorgarles tareas de seguridad interior a las Fuerzas Armadas. La frase de Almeida se escuchó durante la conferencia de prensa que realizaron organismos de Derechos Humanos y diputados de la oposición para advertir los riesgos que implica el plan del Gobierno para dotar a las Fuerzas Armadas de un nuevo perfil en materia de seguridad interior.
Además de Almeida estuvieron la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto; el titular del CELS, Horacio Verbitsky; la referente de Madres de Plaza de Mayo Nora Cortiñas, y diputados nacionales Nilda Garré, Horacio Pietragalla, Daniel Filmus y Abel Furlán del FpV-PJ; Felipe Solá (Frente Renovador) y Victoria Donda (Libres del Sur), entre otros.
A su turno, Carlotto, consideró que cualquier modificación al decreto de 2006, que acotó el rango de acción de las Fuerzas Armadas, implicaría "agregar más daño al que nos están haciendo desde que asumieron".





La ley hace tiempo que esta relativizada en nuestro país. Siempre había y hay la posibilidad de decir “hecha la ley, hecha la trampa”, para eludir su cumplimiento. De alguna manera nuestra sociedad se acostumbró a vivir situaciones semilegales y, en esa cultura negativa ante el derecho, fue aceptando que las normas se acatan, pero no siempre se cumplen. De alguna ma-nera así lo había enseñado la tradición hispánica colonial.
Asimismo, esa costumbre ha tenido su lado más oscuro, especialmente, cuando el Estado es el que más utiliza esa modalidad de actuación, sin límites, transformándose en un “Estado Tramposo”. Lo que desnaturaliza la esencia del Estado de Derecho, ya que esto último presupone que se pueda prever el accionar jurídico del Estado, que siempre debe ser constitucional y legal.





La Comisión Directiva de la Cámara de Industriales Panaderos de la Ciudad de Buenos Aires a través de su presidente José Alvarez comunica lo siguiente: En los últimos días hemos visto pasear por los medios a dirigentes anunciando aumentos que llevarían el precio del kilo de pan a $ 80. Estos anuncios hechos por estos dirigentes comprometen a la Industria Panadera porque nadie puede anunciar un precio del kilo de pan, ya que cada panadería tiene distintos costos. Si bien la harina aumentó un 150%, este porcentaje no incide en su totalidad en el costo del Pan, ya que con la misma harina se elaboran otros productos.
Rechazamos de plano que opinen sobre zonas de diferentes lugares del país. Este se debe a una disputa de dirigentes de centros de panaderos de la Provincia de Buenos Aires y no tienen derecho a opinar de Capital Federal ni del resto del país.







El triunviro de la CGT Juan Carlos Schmid sostuvo que los gremios y las centrales sindicales deben “ir a un paro general cuanto antes” porque “se vienen meses de mayor conflictividad laboral”. Las declaraciones del dirigente fueron hechas en momentos que su gremio, Dragado y Balizamiento, realiza un paro que frenó la actividad en todos los puertos y astilleros del país.
El dirigente no sólo habló de medidas de fuerza sino que también consideró que, ante la escalada inflacionaria y el cimbronazo que sufrió la economía durante las últimas dos semanas, “se tienen que reabrir las paritarias” que cerraron con el tope del 15 por ciento impulsado por el Gobierno.