Estoy orgulloso de ser el presidente más sionista del mundo
Desde EEUU, Javier Milei comprometió al país en la guerra de las potencias contra Irán. En pleno conflicto bélico en Medio Oriente, el libertario aprovechó su gira para besarle las medias a Trump y mostrarse más alineado que ningún otro mandatario. Es increíble cómo el mundo se salvó por un centímetro, por esa bala que no le pegaron a Trump, dijo entre otras cosas. Por Melisa Molina. En medio del conflicto bélico que Estados Unidos desató contra Irán, Javier Milei sigue de gira en Nueva York y, durante una charla que dio en la universidad Yeshiva, aseguró que Irán no le cae simpático, porque “nos han metido dos bombas”. En esa línea, el presidente argentino descartó por completo la histórica posición neutral ante la guerra y aseveró que Irán: Son nuestros enemigos. Además de mencionar los atentados a la Amia y la embajada de Israel, que ocurrieron en la década de los 90, Milei añadió que Irán es su enemigo porque el gobierno que lidera tiene una alianza estratégica con Estados Unidos e Israel.
Como argentino Irán no me cae simpático porque nos han metido dos
bombas: una en la Amia y otra en la embajada de Israel. Por lo tanto,
digamos, son nuestros enemigos, pero además tengo una alianza
estratégica con EEUU e Israel, dijo el Presidente ante estudiantes de la
universidad de Yeshiva que lo aplaudían y vitoreaban. Luego, Milei
continuó con sus elogios a Trump: Es increíble cómo el mundo se salvó
por un centímetro, por esa bala que no le pegaron a Trump, expresó. En
otro tramo de su discurso, el mandatario volvió a tomar postura en medio
del conflicto bélico que desató Estados Unidos y aseguró: vamos a
ganar. Por si todo eso fuera poco, puntualizó que “estoy orgulloso de
ser el presidente más sionista del mundo“.
El domingo el Jefe de
Estado visitó El Ohel, la tumba del rabino Menachem Mendel
Schneerson—conocido como el rebe de Lubavitch— y el lunes por la noche
participó de una cena de gala J100 del diario judío The Algemeiner.
Además del discurso que dio en la universidad judía, el mandatario tuvo
tiempo de dar una entrevista a una radio argentina desde Nueva York.
Allí volvió a hablar sin empacho sobre la guerra y opinó que la
Argentina está parada en el lugar correcto de la historia, y arriesgó
que la guerra puede ser muy favorable desde el lado externo para la
Argentina. Muchos analistas creen que esto es una pelea por el petróleo.
Ese tipo de argumentación es muy pobre conceptualmente y errada. Lo que
importa es pura y exclusivamente la geopolítica”, afirmó, y señaló: Hay
un movimiento claro de Estados Unidos de afianzar la hegemonía sobre el
bloque de las Américas. Y otra parte tiene que ver con el terrorismo
internacional.








